domingo, 28 de septiembre de 2014

Soy muy normal...

Hoy ha sido un domingo ajetreado... pero eso es otra historia. 

El caso es que a veces me asombro de lo mal que aparentemente ando de la cabeza. Aparentemente, porque en realidad lo que pasa es que soy algo friki (no mucho) y me gusta reírme de cualquier cosa.

Como muesta, un botón.

Esto ha pasado este mediodía:

¡¡Aviso!!

La siguiente imagen puede herir la sensibilidad de las personas serias y/o impresionables o las que les guste el pan.





sábado, 27 de septiembre de 2014

A inventar en la cocina: pseudo-burritos de aprovechamiento


El pasado martes (¿o fue miércoles? ¿He comentado ya que tengo la memoria de un pez?) no tenía ni idea de qué preparar de cena. Tampoco es que tuviera muchas ganas, así que eché mano de lo que rara vez falta en nuestra nevera y me puse manos a la obra.

Había por ahí un tupper con un par de muslos de pato sobre una cama enorme de arroz blanco, había mozzarella rallada para pizza, tranchetes … ¡¡pues ya está!!
Para qué iba a darle más vueltas, con las ganas que tenía de gastar unas tortillas mexicanas de maíz que estaban empezando a desintegrarse dentro de su envoltorio. No las había comprado antes de maíz así que no sé si cuando las compré estaban ya más secas que la pata de perico o es que son así de delicaditasssss…

También tenía tomates, que en casa no faltan porque somos muy “tomateros” y aunque no haya nada más para hacer una modesta ensalada, tiene que haber tomates, y si no los hay… es como si faltase algo a la cena.. no sé…

Así que me acordé de las tortillas de maíz mexicanas. Más que nada porque andaban por medio dando vueltas desde que las había comprado para probar a hacer burritos algún día… (palabra clave: “ALGÚN”) y me remangué poniéndome manos a la obra de inmediato, que ya había gusa oye.

Encendí primero el horno (eléctrico), arriba y abajo a 200º. En realidad algo menos porque mi horno está muy mayor el pobre y tiene complejo de incineradora.

Preparé el tinglado con los ingredientes:
Deshuesé e hice hebras a la carne de los muslos de pato y deseché los huesos y la piel.


Removí el arroz blanco con el juguito del pato (no la grasa, esa fuera...).

Partí un tomate de rama en cuadraditos.
Dispuse toda la parafernalia en mi mini trocito libre de encimera (mi cocina es la de la Señorita Pepis, pero sólo por el tamaño)
Y ¡hala a montar los burritos! … ¡Nooo! ¡Esos no! ¡Pero qué hacéis con un burro en casa!? XP
Perdonad, no me pude resistir…



Extendí una torta de maíz, le puse en su diámetro a pegote la mozzarella rallada, encima (también a pegote) el arroz, encima del arroz la carne deshilachada de pato y encima de todo eso tomate en cuadraditos.

Ahora cierras la tortilla de maíz haciendo el típico paquetito de los burritos. Espero que no te pase lo que a mí que se me rompía tooooodaaaaaaa!!
Para que se quedase cerrado usé trozos de queso en loncha tipo “sabanita”, “tranchete”, o como lo llames. No lo cubrí más de queso porque al pequeño de la casa no le gusta (y el objetivo final de esto es que cenáramos todos).


Los puse en una fuente apta para el horno, todos juntitos tal que así:


Seguramente a estas alturas ya te has dado cuenta de que cualquier parecido con un burrito mexicano es pura coincidencia XD
¡Peeeeeeeero! No sabía cómo llamarlo, de hecho mientras escribo esto aún no sé cómo lo voy a llamar… echaremos imaginación.

Y nada más. Lo tuve en el horno bajo estricta vigilancia hasta que vi que estaban dorados y el queso derretido y los saqué rápido no fuesen a carbonizarse.
Aún así mirad como las esquinitas están ya algo chamuscadas… grrrrr…





Los serví uno en cada plato con un poco del arroz blanco acompañando. Et voilá!


Y ya llegó el momento de la degustación. Contra todo pronóstico ¡estaban de muerrrrrrte! Buenísimos, en serio. La tortilla crujientita tipo nacho y dentro la mozzarella derretida y la mezcla de sabor y textura del resto de ingredientes resulta muuuyyy agradable. Eso en calentito, que el que sobró me lo llevé al día siguiente al trabajo y estaba igual o casi más rico todavía en frío y reposado.
Aunque eso sí, cómo me hubiera gustado tener unos frijoles y un buen guacamole… Pero como habéis visto y he comentado antes, cualquier parecido con la comida mexicana es pura coincidencia.

Y hasta aquí el experimento de los pseudo-burritos de aprovechamiento.

Mis disculpas por las churrifotos. La fotografía es un arte que no domino (a pesar de los cursos realizados con aprovechamiento). Y menos con la cámara del móvil, que era lo que tenía más a mano.

¡Saludos triperos!

sábado, 20 de septiembre de 2014

Los 10 ladrones de tu energía

1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente. 

2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle. 

3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio. 

 4- Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. 

 5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad. 

 6- Tira, levanta y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas. 

7- Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos. 

 8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria. 

 9- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. 

10- Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo. 

  - Dalai Lama.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Limpiador en polvo / ambientador casero para alfombras

Es sencillísimo elaborar tu propio polvo casero para limpiar alfombras, sólo necesitas dos ingredientes que están al alcance de todos: bicarbonato de sodio y aceite esencial cítrico, preferiblemente de limón.
El bicarbonato es un campeón para la limpeza, de lo más económico y muy fácil de encontrar. Limpia y elimina malos olores en cualquier elemento, ya sea el horno, el frigorífico, el wc, el metal… prácticamente todo. Incluso para la higiene personal, pero ese ya es otro tema.
El aceite esencial es lo que va actuar de ambientador. En este caso elegimos el de limón por la sensación que nos da “a limpio” su aroma, también por sus efectos positivos en el estado de ánimo, ya que actúa como relajante y antidepresivo. Si no eres muy fan del olor a limón en tu casa, puedes mezclarlo con otros como la lavanda o el geranio y obtendrás también un aroma muy agradable y aún conservando esa sensación de “olor a limpio”

A lo que vamos, recetita:
Para que sirva de referencia, hay que calcular que para una taza de bicarbonato de sodio usaremos 20 gotitas de aceite esencial, dependiendo de cuan concentrada sea y de su aroma.
1º- Poner el bicarbonato directamente en el recipiente que vayas a conservar después el polvo limpiador. Debe cerrar muy bien para que no se salga nada del polvo y su capacidad debe ser mayor a la cantidad de polvo que quieras elaborar, para que quepa sin problema el aceite esencial y aún así quede espacio para poder mezclar bien.
2º- Ahora añade el aceite esencial y mezcla. Y listo, así de fácil.
Si quieres puedes agregar dos cucharadas de bórax por cada taza de bicarbonato de sodio para repeler las moscas.

Ahora vamos a ver cómo se usa:
Es tan sencillo como espolvorear bien repartido sobre la alfombra y dejar reposar 20-30 minutos y luego pasar la aspiradora como siempre.
Si hay partes con olores fuertes por gentileza de tu mascota o algún vertido inesperado, sencillamente añade un poco más de polvos y espera unos 10 minutos más antes de volver a aspirar.