Es sencillísimo elaborar tu propio polvo casero
para limpiar alfombras, sólo necesitas dos ingredientes que están al alcance de
todos: bicarbonato de sodio y aceite esencial cítrico, preferiblemente de
limón.
El bicarbonato es un campeón para la limpeza, de lo más económico y muy fácil de encontrar.
Limpia y elimina malos olores en cualquier elemento, ya sea el horno, el
frigorífico, el wc, el metal… prácticamente todo. Incluso para la higiene
personal, pero ese ya es otro tema.
El aceite esencial es lo que va actuar de
ambientador. En este caso elegimos el de limón por la sensación que nos da “a
limpio” su aroma, también por sus efectos positivos en el estado de ánimo, ya
que actúa como relajante y antidepresivo. Si no eres muy fan del olor a limón en
tu casa, puedes mezclarlo con otros como la lavanda o el geranio y obtendrás
también un aroma muy agradable y aún conservando esa sensación de “olor a
limpio”
A lo que vamos, recetita:
Para que sirva de referencia, hay que calcular que
para una taza de bicarbonato de sodio
usaremos 20 gotitas de aceite
esencial, dependiendo de cuan concentrada sea y de su aroma.
1º- Poner el bicarbonato directamente en el
recipiente que vayas a conservar después el polvo limpiador. Debe cerrar muy
bien para que no se salga nada del polvo y su capacidad debe ser mayor a la
cantidad de polvo que quieras elaborar, para que quepa sin problema el aceite
esencial y aún así quede espacio para poder mezclar bien.
2º- Ahora añade el aceite esencial y mezcla. Y
listo, así de fácil.
Si quieres puedes agregar dos cucharadas de bórax
por cada taza de bicarbonato de sodio para repeler las
moscas.
Ahora vamos a ver cómo se
usa:
Es tan sencillo como espolvorear bien repartido
sobre la alfombra y dejar reposar 20-30 minutos y luego pasar la aspiradora como
siempre.
Si hay partes con olores fuertes por gentileza de
tu mascota o algún vertido inesperado, sencillamente añade un poco más de polvos
y espera unos 10 minutos más antes de volver a aspirar.
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