miércoles, 8 de octubre de 2014

Ébola, mensajitos y mala leche

Hoy me han enviado vía mensajito instantáneo (no digo el nombre pero sí, es esa app que estás pensando) un enlace a un artículo de un blog, que luego ha resultado estar copiado y pegado de otra web. Me han aconsejado leerlo como respuesta a unas bromas gráficas que circulan a raíz de la noticia de la primera afectada por el ébola en España y de las posibles reacciones políticas que se iban a producir. Intuía que iba por mí, pero como soy demasiado confiada he necesitado ver la prueba en las redes sociales y leer el dichoso artículo para enterarme de por qué me lo mandaban. En qué momento lo habré hecho, porque ha sido empezar y venga tirar y tirar del hilo… y es agotador mientras estás viviendo una vida real de persona humana con un millón y medio de cosas que hacer durante el día y varias personas que demandan tu atención sí o sí.

Confesado ya que inicialmente lo he leído de milagro y por encima pero me parece que, salvando la parte de la industria farmacéutica,  comercializando vacunas y medicamentos que solo sirven en muchos casos para enriquecerse a costa de nuestro miedo (uno de los temazos por los que creo pasa un poco de soslayo), el resto es cuestionable o inexacto. 

Decir que mil y pico muertos son pocos... lo será para el/ella ahora que escribe desde su casa y de momento lo percibe como algo muy lejano. Igualmente marea un poco con los protocolos de seguridad que se han seguido en algunos países, porque evidentemente no es igual el nivel de desarrollo económico y social de Alemania o Reino Unido que de Liberia, donde asegura que el ejército tiene orden de "tirar a matar" (habría que asegurarse de la veracidad de esto por mucho que cite la fuente).

Lo que sí he averiguado es que en Sierra Leona hay penas de hasta seis meses de prisión (no dos años como asegura) para toda persona que albergue a alguien que haya, o pueda haber contraído el ébola, y que se “cerró” literalmente el país durante tres días, del 19 al 21 de septiembre, cosa que no sé si menciona.
Todas estas medidas son desproporcionadas y fruto del miedo (con fundamento), en países donde se carece de los medios suficientes para la contención de epidemias, así como para asistencia sanitaria y alimentos, educación, etc. sin necesidad de epidemia alguna.

Vamos que no me venga a decir que no me asuste porque es todo falso,  porque no lo es. Otra cosa es que le parezca desde su casa que no tiene tanta importancia. Y que conste que ya creía que la tenía ya antes de que el virus cruzase el charco, solo que ahora que lo tengo al lado de casa puedo decir que siento cierto temor. Tengo familia, hijos, amigos... Soy humana (aunque a veces reniegue).

Como soy así de curiosa, me he informado en la fuente de la que todo el mundo dice sacar los datos y he visto que difieren un poco de lo que había leído tanto en el artículo del que hablamos como en noticias de la prensa (sí sí, de diarios españoles con solera, hechos y derechos).

A día de hoy, estos son los verdaderos datos que da la OMS:

Según el último informe de la OMS, con fecha del 3 de octubre de 2014, se han registrado entre confirmados, probables y dudosos 7.470 casos de ébola y 3.431 muertes, repartidas en los países afectados de la siguiente manera:

-Liberia: 3.834 casos y 2.069 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 934.

-Sierra Leona: 2.437 casos y 623 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 575.

-Guinea: 1.199 casos y 739 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 562.

Entre los países con una epidemia localizada y controlada, el número de afectados es el siguiente:

-Nigeria: 20 casos y 8 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 7.

-Senegal: 1 caso. De los que muertes confirmadas por ébola son 0.

-Estados Unidos: 1 caso. De los que muertes confirmadas por ébola son 0.

-España (este dato no figura en este informe de la OMS del 3 de octubre): 2 casos contando al misionero fallecido.

Además, hay un brote paralelo de ébola en República Democrática del Congo, con 62 casos y 35 muertes.
También según los datos de la OMS, se han infectado 373 médicos y enfermeros y 208 han muerto. La letalidad del virus es del 55%.
Todos estos datos están disponibles en el citado informe, accesible a través de la web de la OMS.

En total, tenemos 2.114 muertes confirmadas por el ébola a día de hoy. Sin contar los médicos y enfermeros fallecidos, porque no me ha quedado claro si estaban incluidos o no en los anteriores grupos.

Map of Ebola Outbreak - 1 October 2014
Ébola en el Mundo a 1 de octubre de 2014 (Wikimedia Commons)

En cuanto al contagio,  ignorante de la vida creía yo que era tan sencillo como que te picase un mosquito que estuviera infectado (y hoy mismo he despertado con el soniquete de un mosquito cansino rondándome la oreja, que como le pille esta noche…). Sin embargo este virus no se contagia por esta vía y actúa de forma diferente en animales que en humanos (largo de explicar aquí). La forma más probable de contagio es entre humanos y se tiene que dar algún contacto directo con fluidos corporales. Los fluidos más contagiosos según el informe de la OMS son:

-Lágrimas: virus presente en el 100% de las muestras.

-Sangre de la nariz: 100%.

-Leche materna: 100% (pero solo había una muestra y el dato no es representativo).

-Saliva: 67%.

-Heces: 50%.

-Semen: 50% (pero solo había una muestra y el dato no es representativo).

El contagio no es tan difícil y mucho menos imposible. Otra cosa es que personalmente podamos hacer poco más que mantener las debidas medidas de higiene y esperar que no se extienda tanto el virus como para de verdad tener que tomar otras medidas.

Después de esto, no sé cómo se atreven a titular el ensayo "Ébola: la divulgación de una mentira". ¿Mentira? Hay que tener poca vergüenza, con perdón. De mentira nada. Otra cosa será decir que no hay que ser alarmistas, o que hemos sufrido otras epidemias en pasados años que se han cobrado tantas o más víctimas (sin ir más lejos la gripe). Pero el problema existe, no sirve de nada negarlo.

La verdad es al leer el artículo me han venido a la mente esos políticos y economistas que parecen vivir en otra realidad alternativa en plan ciencia-ficción y aseguran que para salir de la crisis lo que tenemos que hacer es trabajar por 300 al mes y prescindir de lujos como luz, teléfono y gas... O que quienes no trabajan y están en situación de desempleo lo hacen por voluntad propia para cobrar el subsidio por no hacer nada… O como escuché el otro día un señor en un programa-encerrona frente a dos “expertos” y contestó con mucha ironía que a este paso también dirán que "los trabajadores tampoco necesitan sanidad, ni el transporte público para ir a trabajar. ¡Que vayan andando, que están muy sanos y pueden ir corriendo a todas partes!" jajaj... Me parto ¡Con un par, Sr. Iglesias! Aún puede que me haga recuperar el interés y la fe en la política (el poco que haya tenido alguna vez, aunque esto está aún por ver).

Volviendo al tema, habrá que decirles a los autores del artículo (los verdaderos) que vayan al hospital a decirle a la persona contagiada que menos aspavientos y menos ayes que es mentira todo. De hecho aquí les darían el alta y ale a producir como locos por cuatro duros o gratis.

Por otro lado no sé si este artículo lleno de medias verdades lo firma o no una persona experta, pero a mí me llega vía mensajito reenviado por alguien a quien supuestamente se lo envía otro alguien a quien se lo envía otra amiga que se dice experta en enfermedades infecciosas. Aunque si lo fuera, o se ha perdido información por el camino o tampoco este artículo dice mucho en su favor.

Como tampoco en el de aquellos que menosprecian y critican públicamente la ironía y el sentido del humor de los que hemos reenviado bromas gráficas, que circulan también vía mensajitos, acerca de las medidas de emergencia propuestas por doña Ana Mato, en la que aparecen dos personas con bolsas del súper en la cabeza, o la rueda de prensa imaginaria del presidente del gobierno pidiendo calma y asegurando que no ocurre nada vía teleconferencia con traje de seguridad y mascarilla, o la familia real con trajes y mascarillas de protección enviando un mensaje de tranquilidad a la población. Me encanta.


Nos damos mucha prisa para censurar al prójimo y tacharlo de insolidario, insensible y poco menos que inhumano. Tenemos tendencia a ver la viga en el ojo ajeno. Pero todavía pienso que mientras haya sentido del humor, ironía y “mala leche”, no está todo perdido. Es una pena que haya que explicar por qué.

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