miércoles, 8 de octubre de 2014

Ébola, mensajitos y mala leche

Hoy me han enviado vía mensajito instantáneo (no digo el nombre pero sí, es esa app que estás pensando) un enlace a un artículo de un blog, que luego ha resultado estar copiado y pegado de otra web. Me han aconsejado leerlo como respuesta a unas bromas gráficas que circulan a raíz de la noticia de la primera afectada por el ébola en España y de las posibles reacciones políticas que se iban a producir. Intuía que iba por mí, pero como soy demasiado confiada he necesitado ver la prueba en las redes sociales y leer el dichoso artículo para enterarme de por qué me lo mandaban. En qué momento lo habré hecho, porque ha sido empezar y venga tirar y tirar del hilo… y es agotador mientras estás viviendo una vida real de persona humana con un millón y medio de cosas que hacer durante el día y varias personas que demandan tu atención sí o sí.

Confesado ya que inicialmente lo he leído de milagro y por encima pero me parece que, salvando la parte de la industria farmacéutica,  comercializando vacunas y medicamentos que solo sirven en muchos casos para enriquecerse a costa de nuestro miedo (uno de los temazos por los que creo pasa un poco de soslayo), el resto es cuestionable o inexacto. 

Decir que mil y pico muertos son pocos... lo será para el/ella ahora que escribe desde su casa y de momento lo percibe como algo muy lejano. Igualmente marea un poco con los protocolos de seguridad que se han seguido en algunos países, porque evidentemente no es igual el nivel de desarrollo económico y social de Alemania o Reino Unido que de Liberia, donde asegura que el ejército tiene orden de "tirar a matar" (habría que asegurarse de la veracidad de esto por mucho que cite la fuente).

Lo que sí he averiguado es que en Sierra Leona hay penas de hasta seis meses de prisión (no dos años como asegura) para toda persona que albergue a alguien que haya, o pueda haber contraído el ébola, y que se “cerró” literalmente el país durante tres días, del 19 al 21 de septiembre, cosa que no sé si menciona.
Todas estas medidas son desproporcionadas y fruto del miedo (con fundamento), en países donde se carece de los medios suficientes para la contención de epidemias, así como para asistencia sanitaria y alimentos, educación, etc. sin necesidad de epidemia alguna.

Vamos que no me venga a decir que no me asuste porque es todo falso,  porque no lo es. Otra cosa es que le parezca desde su casa que no tiene tanta importancia. Y que conste que ya creía que la tenía ya antes de que el virus cruzase el charco, solo que ahora que lo tengo al lado de casa puedo decir que siento cierto temor. Tengo familia, hijos, amigos... Soy humana (aunque a veces reniegue).

Como soy así de curiosa, me he informado en la fuente de la que todo el mundo dice sacar los datos y he visto que difieren un poco de lo que había leído tanto en el artículo del que hablamos como en noticias de la prensa (sí sí, de diarios españoles con solera, hechos y derechos).

A día de hoy, estos son los verdaderos datos que da la OMS:

Según el último informe de la OMS, con fecha del 3 de octubre de 2014, se han registrado entre confirmados, probables y dudosos 7.470 casos de ébola y 3.431 muertes, repartidas en los países afectados de la siguiente manera:

-Liberia: 3.834 casos y 2.069 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 934.

-Sierra Leona: 2.437 casos y 623 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 575.

-Guinea: 1.199 casos y 739 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 562.

Entre los países con una epidemia localizada y controlada, el número de afectados es el siguiente:

-Nigeria: 20 casos y 8 muertes. De los que muertes confirmadas por ébola son 7.

-Senegal: 1 caso. De los que muertes confirmadas por ébola son 0.

-Estados Unidos: 1 caso. De los que muertes confirmadas por ébola son 0.

-España (este dato no figura en este informe de la OMS del 3 de octubre): 2 casos contando al misionero fallecido.

Además, hay un brote paralelo de ébola en República Democrática del Congo, con 62 casos y 35 muertes.
También según los datos de la OMS, se han infectado 373 médicos y enfermeros y 208 han muerto. La letalidad del virus es del 55%.
Todos estos datos están disponibles en el citado informe, accesible a través de la web de la OMS.

En total, tenemos 2.114 muertes confirmadas por el ébola a día de hoy. Sin contar los médicos y enfermeros fallecidos, porque no me ha quedado claro si estaban incluidos o no en los anteriores grupos.

Map of Ebola Outbreak - 1 October 2014
Ébola en el Mundo a 1 de octubre de 2014 (Wikimedia Commons)

En cuanto al contagio,  ignorante de la vida creía yo que era tan sencillo como que te picase un mosquito que estuviera infectado (y hoy mismo he despertado con el soniquete de un mosquito cansino rondándome la oreja, que como le pille esta noche…). Sin embargo este virus no se contagia por esta vía y actúa de forma diferente en animales que en humanos (largo de explicar aquí). La forma más probable de contagio es entre humanos y se tiene que dar algún contacto directo con fluidos corporales. Los fluidos más contagiosos según el informe de la OMS son:

-Lágrimas: virus presente en el 100% de las muestras.

-Sangre de la nariz: 100%.

-Leche materna: 100% (pero solo había una muestra y el dato no es representativo).

-Saliva: 67%.

-Heces: 50%.

-Semen: 50% (pero solo había una muestra y el dato no es representativo).

El contagio no es tan difícil y mucho menos imposible. Otra cosa es que personalmente podamos hacer poco más que mantener las debidas medidas de higiene y esperar que no se extienda tanto el virus como para de verdad tener que tomar otras medidas.

Después de esto, no sé cómo se atreven a titular el ensayo "Ébola: la divulgación de una mentira". ¿Mentira? Hay que tener poca vergüenza, con perdón. De mentira nada. Otra cosa será decir que no hay que ser alarmistas, o que hemos sufrido otras epidemias en pasados años que se han cobrado tantas o más víctimas (sin ir más lejos la gripe). Pero el problema existe, no sirve de nada negarlo.

La verdad es al leer el artículo me han venido a la mente esos políticos y economistas que parecen vivir en otra realidad alternativa en plan ciencia-ficción y aseguran que para salir de la crisis lo que tenemos que hacer es trabajar por 300 al mes y prescindir de lujos como luz, teléfono y gas... O que quienes no trabajan y están en situación de desempleo lo hacen por voluntad propia para cobrar el subsidio por no hacer nada… O como escuché el otro día un señor en un programa-encerrona frente a dos “expertos” y contestó con mucha ironía que a este paso también dirán que "los trabajadores tampoco necesitan sanidad, ni el transporte público para ir a trabajar. ¡Que vayan andando, que están muy sanos y pueden ir corriendo a todas partes!" jajaj... Me parto ¡Con un par, Sr. Iglesias! Aún puede que me haga recuperar el interés y la fe en la política (el poco que haya tenido alguna vez, aunque esto está aún por ver).

Volviendo al tema, habrá que decirles a los autores del artículo (los verdaderos) que vayan al hospital a decirle a la persona contagiada que menos aspavientos y menos ayes que es mentira todo. De hecho aquí les darían el alta y ale a producir como locos por cuatro duros o gratis.

Por otro lado no sé si este artículo lleno de medias verdades lo firma o no una persona experta, pero a mí me llega vía mensajito reenviado por alguien a quien supuestamente se lo envía otro alguien a quien se lo envía otra amiga que se dice experta en enfermedades infecciosas. Aunque si lo fuera, o se ha perdido información por el camino o tampoco este artículo dice mucho en su favor.

Como tampoco en el de aquellos que menosprecian y critican públicamente la ironía y el sentido del humor de los que hemos reenviado bromas gráficas, que circulan también vía mensajitos, acerca de las medidas de emergencia propuestas por doña Ana Mato, en la que aparecen dos personas con bolsas del súper en la cabeza, o la rueda de prensa imaginaria del presidente del gobierno pidiendo calma y asegurando que no ocurre nada vía teleconferencia con traje de seguridad y mascarilla, o la familia real con trajes y mascarillas de protección enviando un mensaje de tranquilidad a la población. Me encanta.


Nos damos mucha prisa para censurar al prójimo y tacharlo de insolidario, insensible y poco menos que inhumano. Tenemos tendencia a ver la viga en el ojo ajeno. Pero todavía pienso que mientras haya sentido del humor, ironía y “mala leche”, no está todo perdido. Es una pena que haya que explicar por qué.

martes, 7 de octubre de 2014

Proyecto Sal Costa

Como lo prometido es deuda y ya tocaba estrenarse en el blog, aquí volcaré de aquella manera mi experiencia cocinando con Sal costa.
Lo primero de todo y antes de que se me olvide, dar gracias a la gente de Trnd España por enviármelo.

Hace unos días me llegó un paquetón a casa, y al verlo los hombres de mi casa alucinaron
“¿Qué es? ¿Qué es?”
“Esperaaad…”
“¿Es un juguete?”   
“Noooo…”
“¿Son DOS juguetes?”
“Nooo. No son jugueeetes”
“Ooh…”
[Los hombres bajitos salen de escena. A lo que el más alto de los hombres de mi casa, que resulta ser mi “costillo” aprovecha la oportunidad para acercarse y mirar con curiosidad mientras servidora trata de abrir la caja sin tener que molestarse en ir a por tijeras/cuchillo/cualquier cosa que pinche/corte]
“¿Qué es? ¿Es para mi?”
“Ayúdame a abrirlo y lo verás”
Tachánnnnnnnnnnn…




   


Mi costillo alucinó. Preguntó que para qué queríamos tanta sal (no he terminado de explicarle en qué consiste esto del marketing participativo). Y se retiró dignamente.
Como siempre que recibo algún pack de este tipo, me dispuse a examinarlo todo como si hubiera llegado la mañana de Reyes.
Cuatro paquetes de dos kilos de Sal para hornear, un bote de sal marina, un tarro de sal Essentiel que aún tengo de probar sobre un buen entrecot (slurp!), tres sobrecitos de “flor de sal” y un recetario.

Lo primero que he probado ha sido la sal para hornear unas lubinas muy hermosas… A continuación el documento gráfico.

Encendí el horno a 210º arriba y abajo para que se fuese calentando. En la bandeja del horno puse una cama de sal y encima las Señoras lubinas, que un poco más y ni me caben en la bandeja… Las cubrí con más sal y esparcí un poco de agua con las manos por encima, apretando un poco la sal para que quedase más compacta.




Metí la bandeja (que pesaba como mil demonios) en el horno, en la altura inmediatamente inferior a la central.
Tuve el pescado en el horno 15 minutos y, una vez cumplido el tiempo,  saqué la bandeja del horno y dejé que bajase un poco la temperatura, porque aquello estaba “que chutaba” y hacía un ruido que advertía en arameo invertido algo así como “tú tócame que verás qué risa…”

Cuando dejé de temer un chorro de vapor ardiente en mi cara, o algo parecido (peliculera que es una), empecé a quebrar la costra de sal dando golpes con la espátula y a retirar sal.




Ya no hace falta que siga explicando nada más. Sencillamente limpié las lubinas y en mi caso como tengo niños pequeños las quité todas las espinas que pude y las emplaté ya directamente para comer, acompañadas de ensalada de tomate partido, aceite, vinagre de Módena y sal.




Et voilà!

La verdad, nos lo comimos con mucho gusto. Y apropiándome de las palabras del hombre adulto de la casa, tengo que decir que “hacía tiempo que no comía un pescado tan rico”.

Sí, lo sé. Las fotos un asco. Afortunadamente no me gano la vida con esto… Supongo que si tuviera tiempo y medios para ello, lograría unas fotos al menos “decentes” peeeeeero, con el ritmo que llevamos por aquí, de momento esto tendrá que valer.


domingo, 28 de septiembre de 2014

Soy muy normal...

Hoy ha sido un domingo ajetreado... pero eso es otra historia. 

El caso es que a veces me asombro de lo mal que aparentemente ando de la cabeza. Aparentemente, porque en realidad lo que pasa es que soy algo friki (no mucho) y me gusta reírme de cualquier cosa.

Como muesta, un botón.

Esto ha pasado este mediodía:

¡¡Aviso!!

La siguiente imagen puede herir la sensibilidad de las personas serias y/o impresionables o las que les guste el pan.





sábado, 27 de septiembre de 2014

A inventar en la cocina: pseudo-burritos de aprovechamiento


El pasado martes (¿o fue miércoles? ¿He comentado ya que tengo la memoria de un pez?) no tenía ni idea de qué preparar de cena. Tampoco es que tuviera muchas ganas, así que eché mano de lo que rara vez falta en nuestra nevera y me puse manos a la obra.

Había por ahí un tupper con un par de muslos de pato sobre una cama enorme de arroz blanco, había mozzarella rallada para pizza, tranchetes … ¡¡pues ya está!!
Para qué iba a darle más vueltas, con las ganas que tenía de gastar unas tortillas mexicanas de maíz que estaban empezando a desintegrarse dentro de su envoltorio. No las había comprado antes de maíz así que no sé si cuando las compré estaban ya más secas que la pata de perico o es que son así de delicaditasssss…

También tenía tomates, que en casa no faltan porque somos muy “tomateros” y aunque no haya nada más para hacer una modesta ensalada, tiene que haber tomates, y si no los hay… es como si faltase algo a la cena.. no sé…

Así que me acordé de las tortillas de maíz mexicanas. Más que nada porque andaban por medio dando vueltas desde que las había comprado para probar a hacer burritos algún día… (palabra clave: “ALGÚN”) y me remangué poniéndome manos a la obra de inmediato, que ya había gusa oye.

Encendí primero el horno (eléctrico), arriba y abajo a 200º. En realidad algo menos porque mi horno está muy mayor el pobre y tiene complejo de incineradora.

Preparé el tinglado con los ingredientes:
Deshuesé e hice hebras a la carne de los muslos de pato y deseché los huesos y la piel.


Removí el arroz blanco con el juguito del pato (no la grasa, esa fuera...).

Partí un tomate de rama en cuadraditos.
Dispuse toda la parafernalia en mi mini trocito libre de encimera (mi cocina es la de la Señorita Pepis, pero sólo por el tamaño)
Y ¡hala a montar los burritos! … ¡Nooo! ¡Esos no! ¡Pero qué hacéis con un burro en casa!? XP
Perdonad, no me pude resistir…



Extendí una torta de maíz, le puse en su diámetro a pegote la mozzarella rallada, encima (también a pegote) el arroz, encima del arroz la carne deshilachada de pato y encima de todo eso tomate en cuadraditos.

Ahora cierras la tortilla de maíz haciendo el típico paquetito de los burritos. Espero que no te pase lo que a mí que se me rompía tooooodaaaaaaa!!
Para que se quedase cerrado usé trozos de queso en loncha tipo “sabanita”, “tranchete”, o como lo llames. No lo cubrí más de queso porque al pequeño de la casa no le gusta (y el objetivo final de esto es que cenáramos todos).


Los puse en una fuente apta para el horno, todos juntitos tal que así:


Seguramente a estas alturas ya te has dado cuenta de que cualquier parecido con un burrito mexicano es pura coincidencia XD
¡Peeeeeeeero! No sabía cómo llamarlo, de hecho mientras escribo esto aún no sé cómo lo voy a llamar… echaremos imaginación.

Y nada más. Lo tuve en el horno bajo estricta vigilancia hasta que vi que estaban dorados y el queso derretido y los saqué rápido no fuesen a carbonizarse.
Aún así mirad como las esquinitas están ya algo chamuscadas… grrrrr…





Los serví uno en cada plato con un poco del arroz blanco acompañando. Et voilá!


Y ya llegó el momento de la degustación. Contra todo pronóstico ¡estaban de muerrrrrrte! Buenísimos, en serio. La tortilla crujientita tipo nacho y dentro la mozzarella derretida y la mezcla de sabor y textura del resto de ingredientes resulta muuuyyy agradable. Eso en calentito, que el que sobró me lo llevé al día siguiente al trabajo y estaba igual o casi más rico todavía en frío y reposado.
Aunque eso sí, cómo me hubiera gustado tener unos frijoles y un buen guacamole… Pero como habéis visto y he comentado antes, cualquier parecido con la comida mexicana es pura coincidencia.

Y hasta aquí el experimento de los pseudo-burritos de aprovechamiento.

Mis disculpas por las churrifotos. La fotografía es un arte que no domino (a pesar de los cursos realizados con aprovechamiento). Y menos con la cámara del móvil, que era lo que tenía más a mano.

¡Saludos triperos!

sábado, 20 de septiembre de 2014

Los 10 ladrones de tu energía

1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente. 

2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle. 

3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio. 

 4- Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. 

 5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad. 

 6- Tira, levanta y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas. 

7- Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos. 

 8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria. 

 9- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. 

10- Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo. 

  - Dalai Lama.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Limpiador en polvo / ambientador casero para alfombras

Es sencillísimo elaborar tu propio polvo casero para limpiar alfombras, sólo necesitas dos ingredientes que están al alcance de todos: bicarbonato de sodio y aceite esencial cítrico, preferiblemente de limón.
El bicarbonato es un campeón para la limpeza, de lo más económico y muy fácil de encontrar. Limpia y elimina malos olores en cualquier elemento, ya sea el horno, el frigorífico, el wc, el metal… prácticamente todo. Incluso para la higiene personal, pero ese ya es otro tema.
El aceite esencial es lo que va actuar de ambientador. En este caso elegimos el de limón por la sensación que nos da “a limpio” su aroma, también por sus efectos positivos en el estado de ánimo, ya que actúa como relajante y antidepresivo. Si no eres muy fan del olor a limón en tu casa, puedes mezclarlo con otros como la lavanda o el geranio y obtendrás también un aroma muy agradable y aún conservando esa sensación de “olor a limpio”

A lo que vamos, recetita:
Para que sirva de referencia, hay que calcular que para una taza de bicarbonato de sodio usaremos 20 gotitas de aceite esencial, dependiendo de cuan concentrada sea y de su aroma.
1º- Poner el bicarbonato directamente en el recipiente que vayas a conservar después el polvo limpiador. Debe cerrar muy bien para que no se salga nada del polvo y su capacidad debe ser mayor a la cantidad de polvo que quieras elaborar, para que quepa sin problema el aceite esencial y aún así quede espacio para poder mezclar bien.
2º- Ahora añade el aceite esencial y mezcla. Y listo, así de fácil.
Si quieres puedes agregar dos cucharadas de bórax por cada taza de bicarbonato de sodio para repeler las moscas.

Ahora vamos a ver cómo se usa:
Es tan sencillo como espolvorear bien repartido sobre la alfombra y dejar reposar 20-30 minutos y luego pasar la aspiradora como siempre.
Si hay partes con olores fuertes por gentileza de tu mascota o algún vertido inesperado, sencillamente añade un poco más de polvos y espera unos 10 minutos más antes de volver a aspirar.

miércoles, 20 de agosto de 2014

De vuelta al mundo real

Pues sí, se acabó lo bueno. Y estoy de vuelta al tajo, como la mayoría (al menos de momento). De [Sra.] Rodríguez, como muchos también. Sólo por tres días, pero aprovecho esta extraña calma que se respira en mi casa para actualizar el blog.
Peeeeeeeeeeero... como  no todo iba a ser risas y jijijajá, estoy de bajón postvacacional, muerta de sueño, desubicada con los cambios de horarios y hábitos y, en general de muy mal café (mmmm... caféeee buenoooo amigoooo míioooooo...). Ahora que lo pienso, tal vez los chicos se hayan quitado de enmedio por instinto de supervivencia más que otra cosa. MMmmm... no sé.
De momento había funcionado. Ayer me dí una buena maratón de películas que tenía "pendientes" y, en general, hice lo que me dió la gana toda la tarde. Sin embargo me acosté tardísimo y me pasé toda la mañana de hoy pensando en el glorioso momento de llegar a casa y echarme una buena siestorra, de las de pijama y orinal. Me las prometía yo muy felices. Alma cándida.
El caso es que hoy, el segundo día de trabajo, iba a ser tranquilo y relajado. Pues no. Resulta que en lugar de irme a casa, tuve que ir a otro lugar, exáctamente en la "Venta de la Puñeta" que se dice, y a la ida bien, sólo algo de calor en el metro, pero bien... Sin embargo a la vuelta... oh maravilla de las maravillas...

¿Cómo podría expresarlo de forma clara y concisa? ¡Ah, claro!
Me cago en toda la familia de los de Cercanías.

Ahora, paso a la forma desarrollada y confusa, pero más terapéutica.
Están de obras otra vez (sí sí, otra vez) y encima de que todos pasamos por el aro de seguir pagando una pastaza gansa por un servicio con menos frecuencias, apiñarnos en trenes cortos, y en general hacer lo que ellos digan (cualquier día nos hacen cantar y bailar), encima, decía, resulta que volvemos a las tonterías de siempre.

Resulta que dos de las múltiples líneas de cercanías comparten andén y parte del recorrido, peeeeeeeeeero, una de ellas va hacia la zona norte (llamémosla desde ahora A) y otra a la zona sur (por supuesto, B).
Siempre dan preferencia a la línea A. Siempre, SIEMPRE. En tooodos los años que llevo soltando pestes como usuaria de este servicio, todavía tengo que mantener la fe de vivir la fantabulosa experiencia de que den preferencia de paso alguna vez a la B en lugar de a la A al llegar a la famosa estación de Currolandia, por la que pasan todas las líneas.
Del mismo modo, a la hora de los recortes, recortaron en frecuencia y vagones de la línea B y apenas nada de la A.
En cuanto a infraestructuras, la línea A tiene estaciones cubiertas o al aire libre, pero estaciones, bien comunicadas y con buen acceso con la zona urbana correspondiente. Esto no ocurre con la línea B, en la que la mayoría son estaciones al aire libre, o directamente apeaderos con caminos de cabras o ni eso. De hecho, la estación a la que voy a diario no es la más cercana a mi casa, sino la más cercana con posible acceso desde mi casa (a no ser que seas un pájaro y vueles, claro). Me tengo que hacer un paseíto de 20 minutos en lugar de los 10 de la que tengo más cerca, porque a ésta última ya no se puede acceder.
Antiguamente se podía por camino de cabras, sacabas pecho y cuadrabas hombros y allá que ibas jugándote el tipo, asumiendo que te arriesgabas a algún asalto, robo o, por supuesto, un esguince al andar por el terreno irregular sin iluminación, o si no, subiendo o bajando de ese andén altísimo o siendo atropellada al cruzar la vía...
En fin, el caso es que hay diferencias muy marcadas entre las dos líneas, en cuanto a infraestructuras y también a servicio. PERO NO EN PRECIO.
Otra diferencia es la que dejado para el final por tener más relación con la historieta de hoy. Y es que mientras la línea A muy rara vez cambia de andén en la estación de Currolandia, la línea B no tiene esa suerte. A la mínima te hacen correr como posesa para cambiarte de andén en el último momento, eso con suerte. Digo con suerte porque cuando estás en el otro andén vuelven a anunciar otro cambio de vía, así he contado hasta tres veces. O a las malas te das cuenta de que por más que esperas y esperas tu tren no aparece... ¡¡aaaah... se sienteeeee!! Espérate al siguiente, por ahí cantan que todo es posible si tienes Fe. Todo menos llegar a tu hora al trabajo o a por los niños a la salida del colegio, claro.

Después de este tostón, cuento la Odisea de esta tarde.
Después de resolver mis asuntos (uy ha sonado a mafiosa, pero nada más lejos... bueno, lejos sí pero esa es otra historia), por fin llego a la estación de Currolandia, pico mi bonotren de 10 y entro, porque tengo que pillar la línea B para ir a casa por fin.
Una vez dentro miro en su andén y nada. Miro en los luminosos y nada. Escucho los mensajes de megafonía y nada, no dicen ni pío de mi línea (total pa' qué). Busco los raquíticos carteles de advertencia tamaño dinA4 engurruñados que creí ver a la ida... Encuentro uno y me quedo ojiplática porque vale, dice que "pasarán por andén 10 a las siguientes horas"... y según las horas que pone, resulta que después de estar allí esperando más de media hora de pie, se fuman otro tren y me tocará esperar otros 21 minutos hasta el siguiente. Situación : de pie, calorazo, cansancio, agosto, estación, cemento, deshidratación, dolor de espalda, cabreo postvacacional... si no acabase de terminar con ello este mes, estoy segurísima de que me habría bajado la regla también.
Ahí nos ves, a un montón de gente bajando al dichoso andén 10 (que no es el habitual, insisto). Una vez allí, el cartelito del demonio te confirma que por más que esté el tren ahí parado y el conductor paseándose, el tren estacionado allí con destino a Tucutú no sale hasta pasada media hora. Al final presa de la confusión, preguntamos al que parece ser conductor de ese tren, quien contesta que no sale tren alguno aunque ponga el cartel que sí.
Ahí queda eso.
¿Qué haces después de eso? Te vuelves a subir al vestíbulo. Sigues mirando por todas partes y lo único que ves sigue siendo próximo tren a Tucutú via 10 ... Vuelves a bajar a dicho andén.  Y cuando estás pensando que de ahí no te mueves (y que más vale que salga el tren cuando dice el cartel luminoso que sale o matas a alguien), esperas porque estás hasta las narices y te duele ya hasta el alma... cuando escuchas "Tucutú vía 4... Tucutú vía 4... " Y entonces estalla la bomba atómica del caos en la confusión. Todos las víctimas hablan y se preguntan a la vez, nadie entiende nada. "¿Vía 4? Peroperopero... ¡Si por esa vía ni siquiera van en ese sentido!".... Y así hasta que los más valientes o agobiados salen corriendo de nuevo escaleras arriba para cambiar de vía y los demás les siguen, alguno haciendo fotos a los carteles y señales con idea de poner la reclamación oportuna o colgarlo en su blog.
Por fin llegas a la dichosa (y casi desconocida para ti) vía 4,  como el que entra en casa ajena sin permiso, y al final subes al tren por los pelos cuando suena el cierre de puertas y ni te acuerdas de mirar a los pobres rezagados que no llegan a tiempo. A la pareja mayor, el de la bici, el despistado, las extranjeras, la abuela con los nietos quejicas (pensando "mañana me voy al pueblo") ...
Y el tren se pone en marcha... Maravilloso. Fantástico. INCREÍBLE. Te dan ganas de llorar, como si hubieras tenido que ir al Monte del Destino con un anillo malvado con voluntad propia, tirarlo a la lava ardiente y huir de allí sabiendo que te toca volver al día siguiente. Encima pagando.
Y lo peor de todo es que SABES que al día siguiente te tocará más de lo mismo.


miércoles, 11 de junio de 2014

Felicidades Señor Fronkonstin


Una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Lo único que me da pena es que al haberla visto tantas veces, he perdido el elemento sopresa por completo y ya... no es lo mismo... snif snif!

No lo sabía. Ni sé si lo he sabido en algún momento de mi vida, probablemente sí ... al menos durante quince minutos (más o menos), pero hoy es el cumpleaños de este caballero.

Muchas felicidades Señor Wilder.




A los que la conocéis y al igual que yo no habéis podido verla solo una vez, sólo os voy a decir una cosa:

¡¡Blücher!!  HIIHHIHHIIIII 

http://youtu.be/zdIID_TGwhM






domingo, 1 de junio de 2014

Momentos rallantes

Mis dos locos bajitos (muy locos y muy bajitos) tienen sus momentos... A veces son tan majos que te los comerías y otras te arrepientes de no habértelos comido.

Después de horas de esto mi neurona sana está llorando en un rincón... 

domingo, 25 de mayo de 2014

En construcción

¡Hola a tod@s!


Comienza mi modesta inmersión en la blogosfera. Me cuesta un poco, no creáis. Y eso que ya parecía que a mi edad debería haber cubierto mi cupo de timidez para toda la vida, pues no. 
Para alguien así de introvertido (y según mi fan número uno bastante antisocial) iniciarse en este mundo es casi aterrador... pero también ilusionante (y perdón por el palabro). Así que salgo de mi zona de confort en dos zancadas y a ver hasta dónde llego.




Como buena INFP (os recomiendo leer "INFP y otros tipos") me encanta emprender nuevos proyectos y mis intereses son muchos y muy variados, de modo que se podrá encontrar casi de todo en este blog. 

Ponte cómod@ y entra hasta la cocina. Estás en tu casa.